¿Seguro que estamos convertidos?

por Patricio

Hola de nuevo a todos, queridos hermanos de esta Parroquia y de fuera de ella. Llevo mucho tiempo meditando en un fenómeno que, de vez en cuando, vivimos en nuestra Colonia y que a mí, por lo menos, me da mucho que pensar. Por eso quiero compartirlo con todos los que sois asiduos a esta página parroquial.

El Adviento, como todos sabemos, es un tiempo idoneo para prepararnos de verdad a recibir a Cristo, cambiando de nuestra vida aquello que nos estorba para que esta, sea auténtica a los ojos del Señor: nuestros PECADOS, los criterios AJENOS al sentimiento de la Iglesia y del resto de cristianos, nuestras RENCILLAS, nuestra FALTA de oración…Si no lo hacemos, es porque nos encontramos a gusto así, porque nos da pereza o, simplemente, porque no queremos. Pero ¡qué simples somos los humanos! ¡la enorme felicidad y riqueza que nos estamos perdiendo y el Señor nos está ofreciendo!

En este año se han publicado 2 artículos por parte de feligreses en la página, invitandonos al cambio y a la conversión, con motivo del Adviento, en cada homilía se nos anima a lo mismo, las lecturas, los salmos, los Evangelios hablan de lo mismo.Mi pregunta es ¿seguro que estamos convertidos? Porque nos lo creemos a pies juntillas los que somos cristianos “desde el seno materno”. Por supuestísimo que no lo estamos y os lo quiero mostrar con una experiencia milagrosa que acontece cuando alguien le abre el corazón a Cristo de par en par: la conversión sincera.

Sabéis todos de sobra que yo no soy nada adulador y que no alabo a personas concretas por sus virtudes, porque intento evitar por todos los medios que trabajemos para que nos lo paguen con “piropos, sino que sea el Señor el único motor que nos mueva a la misión y sea Él mismo quien pague todo esfurzo por su Reino. Pero en este artículo voy a nombrar personas concretas que se han reencontrado con Cristo vivo y cuyas vidas son “cristianamente envidiables”.

Creo que los que voy a nombrar no se ofenderán por estas letras y espero que no les haga ningún mal en su virtud, porque entonces me estaré arrepintiendo siempre de haberlo hecho.

En estos 4 años y pico que llevo entre vosotros, he podido reir y llorar muchas veces, pero pocas como cuando he sido testigo de la conversión de Rafa ( Silillos) y su novia Lola ( Fuente Carreteros) en cursillos de cristiandad, de Fernando y Mª Carmen ( el Villar) tras la muerte de su pequeña Carmen Mª, Cande y Alejo ( La Peñalosa) ,  Miguel Hidalgo ( Fuente Palmera), gracias a la Vírgen o Fernando y Carmen Flores ( Fuente Palmera), acompañando a su hijo todos los domingos a misa. Estos, en la Iglesia peregrina, pero en la triunfante, por ejemplo Jesús Hidalgo o Juani Osuna, a raiz de la enfermedad.

Para ellos, su primera ocupación es la oración, ¿ para nosotros también?; son fieles a las reuniones de catequistas o de formación SIEMPRE, ¿nosotros también?; están metidos hasta las cejas en todo lo que se les propone,¿nosotros también?, no esconden su fe en su interior cuando están en público, ¿ nosotros también?. Y todo esto, porque, aunque no lo tenían del todo olvidado, han descubierto un CORAZÓN que late en el Sagrario, el Corazón de Jesucristo, le han abierto de par en par las puertas de su vida y le han preguntado sin miedo: ¿qué quieres que haga?. Y eso es, exactamente lo que han hecho, ¿ nosotros también?

No hay mejor enseñanza del Evangelio, que estos Cristos vivos, que no están dejando indiferentes a nadie que trate con ellos, cosa que a nosotros sí que nos pasa.

No quiero canonizar a nadie, porque también son pecadores como todos, pero sí quiero despertar las conciencias dormidas que aún están pensando que todo está hecho porque estamos “dentro de la Iglesia”.

Con el perdón de los nombrados y con mis mejores deseos de conversión, recibid todos un fuerte abrazo.

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  1. #1 publicado por Lola 24/Dic/2009 12:32

    Gracias por tus palabras Patricio pero te aseguro que no me siento ejemplo de nada,mas bien todo lo contrario,y al ver la imagen que tienes de mi eso me hace querer ser mejor persona.Desde que hice mi cursillo de Cristiandad y el Señor llenó mi vida,todo lo que haga no vale nada comparado con lo que Él hace por mi,aun no he escrito mi testimonio porque quiero hacerlo cuando Rafa y yo recibamos el sacramento del matrimonio y Dios una para siempre nuestras vidas.Tengo ya varias cosas pendientes para entonces,y todos sabeis que no veo la hora en que llegue ese momento,divina paciencia la que me ha dado Dios.
    Que Dios os Bendiga a todos.

(No será publicado)
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