Agradecimiento de Cáritas

por

Desde este instrumento que es nuestra página parroquial, quiero agradecer en nombre de Cáritas la ayuda y el apoyo que está recibiendo actualmente.
Cada cual ofrece lo que tiene, puede o quiere, y a todos por igual “gracias”, gracias por el trabajo, gracias por la oración, gracias por las donaciones ofrecidas personalmente o anónimas, estas últimas, al igual que la oración, sólo Dios ve de dónde vienen.
Por todo ello, Cáritas sigue adelante en un momento difícil cada vez para más personas que son víctimas de esta crisis que afecta fuertemente a los más desfavorecidos. Ellos viene a Cáritas y Cáritas les da lo que está en sus manos.
Sabemos que la ayuda es mínima, pero aún sería menor si no contáramos con las personas que como he dicho anteriormente ayudáis de cualquier forma, y todos por igual sois importantes en esta labor, sin que el valor vaya unido a la cantidad, sino a la disponibilidad con que damos de aquello que tenemos.
Recordemos como Jesús nos muestra a la viuda, mujer pobre, que da a los necesitados lo poco que tenía, avergonzándose de ello, sin embargo, Jesús nos la presenta como ejemplo de desprendimiento y caridad, porque el valor no estaba en la cantidad que dio, sino en el amor con que lo dio.
Aquí radica el valor de lo que se hace mirando al prójimo desde una mirada a Cristo, que tiene como principio y fin el “amor”, sin importar raza, religión, ideología, porque el ser humano tiene su valor y dignidad por sí mismo, y como tal lo respetamos, sin juicios, recordando que somos hijos de un mismo Dios.
La labor de Cáritas no es un deber social, una obligación o la práctica de la solidaridad, que aún siendo todo esto muy bueno, se queda pobre, porque probablemente le falta “la esencia que es el AMOR”.
De nuevo, gracias en nombre de Cáritas y de cada una de las familias a las que ayudáis, pero ya sabemos que el verdadero y más bello reconocimiento viene de Aquél que todo lo ve, y que ve en lo escondido, para recompensar según la caridad de nuestras acciones, y aquí se me viene a la mente el canto de San Juan de la Cruz que dice: “Al atardecer de la vida me examinarán del Amor”.
Os invito a todos a unirnos en la oración por los pobres, pero no para que Dios haga el milagro, sino para que entre todos hagamos posible el milagro de la Caridad.
Un abrazo.
Juani Reyes

  1. #1 publicado por Marina Pistón 7/nov/2012 16:01

    El instrumento del Señor para que todo ésto se lleve a cabo sois vosotros. Imprescindible son las donaciones y oraciones, pero no menos vuestro trabajo. Claramente, sólo el amor a Dios y al prójimo puede ser el motor que ponga en marcha todo trabajo desinteresado.
    Gracias a vosotros por la gran labor que estáis realizando en nuestra colonia.

  2. #2 publicado por elekap 7/nov/2012 19:46

    DIOS NADA PUEDE SIN NOSOTROS:
    Acaricia por tus manos
    Consuela con tus palabras
    Besa por tu boca,
    Ayuda con tu apoyo,
    Comparte con tu generosidad,
    Alegra con tu sonrisa
    Ama por tu mismo corazón
    Y muestra su grandeza
    A través de lo mejor del ser humano.
    Es impotente ante el mal del mundo
    Si no cuenta con nuestra solidaridad y nuestro amor.

(No será publicado)