Pregón de las fiestas de la Purísima Concepción 2011

por

Presentación del Pregonero, Agustín Flores, por su hija, Elena Flores

Muy buenas noches a todos: Párrocos Don Patricio y Don José Carlos, Hnos. de la Purísima y en general a todos los feligreses y devotos de Nuestra Señora, que esta noche nos hemos congregado aquí para celebrar las fiestas de Nuestra Madre y Patrona, muchas gracias por venir.

Cuando hace varias semanas, Mª Carmen y Mª José me comentaron lo que habían pensado, es decir que fuera yo quien presentara a Nuestro Pregonero, o sea a mi padre, rápidamente lo que se me vino a la cabeza fue “Muy bien, es fácil, creo que conozco bastante bien a mi padre” pero esa tranquilidad y esa seguridad duraron muy poco porque pensé que cómo les iba a contar yo a Ustedes en tan sólo unos minutos todo lo que mi padre es, todo lo que mi padre hace y todo lo que mi padre significa para la gente que tiene la suerte de conocerlo, en especial para mi madre y para mí.

Hay varios hechos en la vida de mi padre, excluyendo las experiencias familiares, que creo que lo han marcado de una manera muy positiva. La primera de ellas fueron sus años de estudiante en un seminario de curas interno. Rara es la vez que no pasamos por la judería y me dice señalando “Elena, aquella es la ventana de mi cuarto donde yo estudiaba”. Sé que allí paso muy buenos momentos, algunos no se pueden contar, pero otros sí, como por ejemplo cuando repartían la merienda de pan con chocolate y el se ponía dos veces a la cola para repetir, incluso a riesgo de que lo castigaran. También hizo allí muy buenas amistades, algunas de las cuales aún conserva, como Miguel Hidalgo. En resumen, allí vivió muy buenas experiencias y tiene muy buenos recuerdos, que en cierto modo han hecho que durante todos estos años el no abandonara el camino del Señor.

Otra de las etapas que más feliz creo que han hecho a mi padre fue su época de costalero, cuando llevaba a Nuestro Santísimo Cristo de la Sangre, Hermandad de la cual hoy es hermano. Durante más de 20 años, y hasta que su espalda se lo permitió, llevo con mucho orgullo sobre sus hombros la imagen de Nuestro Señor, y de todo aquello lo que mejor recuerdo, era que cuando acababa la procesión, por encima del dolor y del cansancio, lo que se reflejaba en su cara era un sentimiento de satisfacción y de alegría por haber tenido el honor de llevar al Hijo y encontrarlo con su Madre.

Por último y no menos importante es el tiempo que le ha dedicado y le dedica a su trabajo, del cual no recuerdo que haya faltado un solo día, salvo por causa mayor. Mi padre en realidad empezó a estudiar la carrera de medicina, pero en el 3º año de su carrera se vino a trabajar con mi abuelo Rafael, el cual había montado y sacado adelante con mucho esfuerzo, un pequeño almacén de materiales de construcción. Hoy en día, después de 30 años, mi padre sigue luchando por esa empresa, con sus momentos buenos y sus momentos menos buenos, pero siempre al pie del cañón.

Pero en realidad, todo esto no es lo que hace especial a mi padre. Lo que lo hace único es lo que lleva en su interior, lo que no se ve a simple vista.

Yo desde aquí, me gustaría hacerle hoy mi pequeño homenaje y darle las gracias por muchas cosas.

Primero darle las gracias por haber sido un hijo tan bueno, porque ha querido con locura a sus padres y siempre ha estado a su lado. No hay un rincón de mi casa donde no haya una foto que los recuerde.

Segundo, darle las gracias por todo lo que ha hecho por mi madre, porque ha habido momentos muy duros, y él se ha mantenido siempre firme a su lado, cuidando de ella, convirtiéndose en su bote salvavidas. Desde entonces sé que mi padre es el pilar que sostiene y mantiene en pie a mi familia.

Por último quiero darle las gracias por mí, porque lo poquito que soy, se lo debo a él y a mi madre. Porque me habéis hecho la vida muy fácil y me habéis dado todas las oportunidades para poder estudiar una carrera y forjarme un futuro, por apoyarme en mis momentos bajos, porque siempre estáis ahí, y sobre todo papa gracias por esos vasitos de leche que me llevabas de madrugada mientras yo estudiaba para los exámenes.

Dice el Evangelio que hay que compartir los dones que Dios te da, y yo le doy las gracias a mi padre por haberlos compartido conmigo. Por haberme enseñado que siempre, siempre, siempre hay que estar ahí cuando la familia te necesita. Que hay que hacer las cosas siempre con humildad, porque nunca sabes lo que puede pasar. Y por haber abierto un camino en mi vida que estaba cerrado.

Sólo espero cada día parecerme un poquito más a él y tener esa fuerza que Dios le da para aceptar la vida tal y como viene pero tener la misma fuerza también para luchar cuando hay que hacerlo.

Por todo esto, para mí, y a riesgo de pecar de falta de humildad, creo que esta noche no podía haber mejor pregonero para honrar a Nuestra Madre Inmaculada Concepción que mi padre, porque sé lo inmensamente feliz que le ha hecho, y el se merece todo lo bueno que le pase, porque se lo ha preparado muchísimo, con respeto, con humildad pero sobre todo con muchísimo amor a Nuestra Madre. Te lo mereces papa. Eres el mejor hijo, padre y marido que se puede tener. Te quiero mucho.

Pregón de las Fiestas de la Purísima Concepción de María 2011

Querido Párroco D. Patricio y Reverendo, por todos recordado, D. José Carlos. Hermana Mayor, y Junta de Gobierno, de la Hermandad de la Purísima Concepción. Hermandades de Pasión que hoy nos acompañan. Colonos y devotos todos de la Purísima, con mis primeras palabras quiero daros la bienvenida y las gracias por vuestra presencia en este Pregón en honor de Nuestra Patrona.

Comenzaré recordando la tarde que me llama nuestra Hermana Mayor Mª José, para pedirme que fuera el Pregonero de la Festividad de la siempre Santa María. Os diré que: (al escucharla me dio un vuelco el corazón), y sentí como en mi interior, se mezclaban los sentimientos y así con la sorpresa inicial me dije: ¿Por qué yo?, si yo sé que hay en nuestra Parroquia devotos de la Santa Madre de Dios más ricos en la palabra, y muy piadosos, y por ello –más capacitados- para alabar a la Santa Virgen de las Vírgenes.

También pensaba que no sería capaz de hacer un digno pregón, que recogiera el sentir de esta fiesta para nosotros. Y por estas dudas, le dije que quería pensarlo, pues si me costaba decidirme, y decirle que sí; más difícil, por no decir imposible, me resultaba decirle que no.

Me repetía: ¡cómo voy a decirle que no a la Madre de Cristo!, y Reina de la Paz, que desde el cielo intercede por todos nosotros, y más aún; después de todas las ocasiones que le he rezado pidiendo su Bendita y Poderosa intercesión ante su Hijo, para que me escuche y me conceda mis peticiones. Sabiendo que Ella lo puede todo, y que Dios todo se lo concede.

Enseguida, el sentimiento que se abrió paso en mi corazón era de que tenía que intentarlo, y aquella misma tarde, le conteste y le dije que
sí, pues me convencí pensando que lo haría lo mejor que pudiera y que me encomendaría a su Bendita protección, para que me guiara en este pregón, supliera mi torpeza y me ayudara a estar a la altura de anteriores pregones que con tanto cariño le han dedicado a Nuestra Patrona.

Ahora María José, te doy las gracias de todo corazón, porque sin merecerlo me has hecho muy feliz, por darme la oportunidad de poder alabar y pregonar a la Purísima Concepción y decirte: que siempre te agradeceré la emoción que hoy siento.

Otra razón muy importante por la que tenía que aceptar esta petición tuya, está en el Sagrario. ¿Dónde si no están todas las respuestas que necesitamos saber? Pues ahí, se encuentra Jesucristo vivo y presente, atento a la voz de nuestras suplicas. Y es, en las visitas que le hago para adorarle y darle gracias por su Divina Providencia, y su Infinita Misericordia. Y suplicarle, que tenga piedad de mis familiares difuntos, les perdone sus pecados y los lleve a la luz de su Reino. Y al terminar le pido que en acción de gracias me inspire la promesa que quiere que le cumpla y que más le agrade.

Y creo que esta es la respuesta a mi plegaria porque: ¿qué puede ser más agradable para un hijo que elogien a su Bendita Madre de la Divina Gracia? ¿y a qué hijo no se le enternece el corazón al escuchar como invocan a su Madre Santa con todas las virtudes que la adornan y que vamos desgranando en las letanías cuando le rezamos el Santo Rosario?

La Purísima Concepción es al comienzo del Año litúrgico, el día 8 de diciembre la fiesta que nos presenta la Iglesia para celebrar que por una gracia especial de Dios, La Reina de todos los Santos, haya sido preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción en el seno de su madre Santa Ana. Este hecho, es un maravilloso misterio de amor de Dios, que eligió y señaló desde el principio y antes de todos los siglos a su Unigénito Hijo, una madre para que hecho carne en ella, naciese en la feliz plenitud de los tiempos.

Esta solemnidad la celebraba el pueblo español muchos años antes de que fuera definida verdad de fe por la Iglesia, y para nosotros los colonos, esta fiesta tiene un significado especial, junto con los actos que cada año organiza en su honor, la hermandad de la Purísima Concepción, en los días previos y que nos recuerdan que ella es la verdadera protagonista.

En los Actos llenos de sabores: como la Comida solidaria y la Feria del Postre, donde unos participan trabajando y preparando los platos y otros degustándolos para recaudar fondos y prepararle a nuestra Madre y Virgen, un hermoso trono para procesional por las calles de su pueblo.

En los Actos llenos de olores: como la ofrenda floral, que le hacemos a la Virgen Prudentísima con todo el cariño de Madre y que luego servirán para adornarle el paso.

En los Actos llenos del color azul: Ya que por un privilegio otorgado por la Santa Sede a la Iglesia española, le permite a nuestros sacerdotes, vestir la casulla azul, en la celebración de la Purísima y a los niños lucir la capa azul, en su procesión infantil y poder adornar con banderas y lazos azules, la parroquia, los balcones y ventanas de nuestras calles para celebrar la Pureza y la Virginidad de María.

En los Actos llenos de devoción, donde honramos y veneramos a la Madre del Buen Consejo: como la Novena y la Vigilia. Que tienen un sentido de anticipación y preparación para vivir el día Grande, que es: el día de la PURÍSIMA CONCEPCIÓN. Momento en que nuestro pueblo se viste de gala para celebrar nuestro mayor tesoro: tenerla como nuestra Patrona y Protectora.

Y para que este espíritu de devoción a la Virge  digna de Veneración que sentimos estos días, se haga extensivo a todo el año, la mejor forma de mantenerlo es rezándole a menudo el Santo Rosario. Que es la combinación de las oraciones más bellas, predilectas y hermosas: El Padrenuestro, el Ave María y el Gloria.

Cuándo los apóstoles le rogaron al Maestro ¿enséñanos a orar? Jesús les enseño el padrenuestro.
¡Que decir del Ave María! Es un piropo, oración simple, breve, pero grande como el universo, en ella se fusionan palabras del arcángel Gabriel, de Santa Isabel y de la Iglesia. Es esta la primera oración que aprende el niño y la ultima que suspira el moribundo. Pues el nombre de María es llave de las puertas del cielo en las manos de aquellos que la invocan con devoción.

En el Gloria profesamos nuestra fe al misterio de la Santísima Trinidad: Padre Hijo y Espíritu Santo. Dogma central de la Iglesia Católica.

El Rosario es una lluvia de alabanzas y versos de amor a la Madre del Creador. Pues cada Ave María simboliza una flor que le regalamos a la Virgen y con las 50 que rezamos en un rosario le ofrecemos una corona de rosas para su Bendita cabeza que no se marchitaran y guardara en su corazón. Es también una meditación cordial de la Vida de Jesús y una súplica por nosotros, para que nos asista en el presente y en el momento del encuentro final y definitivo.

Si podemos, lo mejor es rezarlo en la Iglesia en compañía pues rezado así tiene indulgencia plenaria. Rezado en familia es algo maravilloso pues fortalece la unidad familiar. Como reza el lema “la familia que reza unida, permanece unida”.

Debemos rezarlo siempre que podamos pues es un obsequio muy agradable a la Virgen clemente. Y los hermanos de la Hermandad de la Purísima Concepción podemos ayudar con nuestro ejemplo rezando esta devoción a la Reina de los Patriarcas.

Fue ella La Madre del Salvador en persona quien le enseño a Santo Domingo a rezar el rosario en el año 1208. Y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara en contra de los enemigos de la Fe. Dos siglos más tarde, cuando La devoción empezó a decaer La Virgen se le apareció esta vez al padre Alano de la Rupe y le dijo que la reviviera, y que se necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados por medio del rosario.

Y también le reitero las 15 promesas a quien lo rece y así recibir todas las gracias que nos concede. Yo os pido que lo recéis por amor a nuestra Madre Amable, y veréis como poco a poco la cruz que llevamos cada uno, aquello que nos hace sufrir, nos pesara menos y contaremos con su ayuda y su consuelo para llevarla.

La Reina de los Apóstoles en sus apariciones siempre lleva un rosario en sus manos en oración y de una forma especial en las apariciones de Lourdes y de Fátima donde nos pidió que lo rezáramos. Y fue aquí en Fátima donde se identifico con el título de La Señora del Rosario. Fiesta que se celebra el 7 de octubre, aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la Batalla Naval de Lepanto atribuida a la Madre de Dios, invocada por la oración del Rosario.

Tener devoción a María es prenda de salvación. Todo el que rece en su honor conseguirá una ayuda especial para tener una buena muerte.

Cuando le hemos rezado los Misterios y para terminar esta bellísima oración a la Morada de la Sabiduría le rezamos en su honor las letanías lauretanas, que son una serie de piropos a la Reina de las vírgenes (de los cuales el primero es el saludo del Ángel a María en la Anunciación). Y de títulos de Honor que los Santos Padres le dieron: letanía significa oración hecha en común. Y recitarlas es ante todo dar gloria a Dios, que tanto ensalzo a su Madre Santísima; es darle gracias a ella y por ella. Es alabarla, admirarla y pedirle su protección, es reconocer y meditar sus virtudes, movernos a imitarla en cuanto es posible a nuestra humana debilidad, y es pedirle a Dios y a Ella gracia y amparo para llevar a cabo lo que es imposible por nuestras fuerzas.

Estas invocaciones a María pueden dividirse en seis grupos:
Las primeras abarcan todas sus grandezas
Las segundas abarcan sus atributos como madre
Las terceras saludan a María Virgen
Las cuartas recogen las prerrogativas de nuestra Sra. representadas por imágenes o símbolos
Las quintas la exaltan en sus relaciones con la Iglesia militante
Las sextas celebran su gloria en la Iglesia triunfante

Vayamos desgranando algunas de estas invocaciones que recogen las virtudes de la Virgen fiel, y que están representadas en nuestra iglesia, coronando la cúpula del crucero y que nos recuerdan que María es la criatura más excelsa salida de las manos de Dios.

Te alabamos hija predilecta del Padre como:

1-Espejo de Justicia. Al ser llamada María espejo de justicia lo hemos de entender en el sentido de que es espejo de santidad de perfección y de bondad sobrenatural. El compararla con un espejo, es porque ella reflejaba a nuestro Señor que es la Santidad Infinita. María llego a reflejar la santidad de Jesús viviendo con él. Cuan semejantes llegan a ser los que se aman y viven juntos. María amaba a su Divino Hijo con un amor indecible, ya que lo tuvo durante treinta y tres años en este mundo y lo posee por toda la eternidad en el cielo, Y si estuvo llena de gracia antes de haberlo concebido en su seno, debió alcanzar una santidad incomprensiblemente mayor después de vivir tan íntimamente con Él. Por eso, Ella es el Espejo de la Divina Perfección.

Te bendecimos Madre del Verbo Divino como:

2-Rosa Mística. La rosa es símbolo y figura de la Virgen María, la rosa es por su delicado perfume la reina de las flores y el principal decoro de la primavera. La Madre de la Iglesia floreció en la primavera del mundo, ella nos dio a Jesucristo, luz eterna, llama vivísima de caridad y de verdadero amor que nos dio a conocer la voluntad de Dios. Como la rosa que crece y esparce su fragancia entre espinas, Así María, también nació y creció entre las adversidades, la pobreza, los peligros, y las persecuciones, que la elevaron a una tan gran santidad. Escogida por Dios para ser copia fiel del Hijo venido al mundo y predestinada a ser con Él corredentora. Y así por tener una unión con Dios tan perfecta, única y misteriosa la elogiamos como la Gloriosa Rosa Mística.

Te invocamos Madre y modelo de toda la Iglesia como:

3-Torre de David: Esta, era una construcción fuerte y muy hermosa, se elevaba sobre la cumbre de un monte entre dos profundos valles. Fue construida con paredes gruesas, por el rey David para defensa de la ciudad de Jerusalén. Hermosa imagen esta de La Reina de los Mártires se eleva sublime en la cumbre de toda belleza y perfección, para defensa de la Santa Iglesia de Dios, la mística Jerusalén. Entre las cualidades que debía tener la torre estaba la de ser alta y fuerte. Cuanto más elevada es, más alcanza la vista hasta el horizonte y más difícil resulta para los enemigos conquistarla. De la misma manera si nos acercamos a María si nos esforzamos en penetrar en lo más intimo de su Corazón ¡Cuánto se ensancha el alma!, Y las verdades de la Fe reciben mayor luz, se aprecia el valor de las cosas del Reino de los Cielos, se tiene más clara conciencia de los propios deberes y de la hermosura de la vida terrenal, que es el germen de la vida eterna. La segunda cualidad de una torre, es la fortaleza, porque debe servir de defensa y seguridad. Así la virtud cardinal de la fortaleza cristiana, nos da vigor para afrontar las dificultades, para rechazar el mal, soportar los grandes males y tolerarlos con paciencia. ¡Oh Salud de los Enfermos! Que con el auxilio de tu fuerza, podamos vencer siempre el mal, soportemos las penas y dolores propios de esta vida y alcancemos los bienes futuros.

Te contemplamos, imagen realizada de las esperanzas de toda la humanidad como:

4-Torre de Marfil. Del marfil se obtienen objetos muy apreciados, la blancura del marfil, es símbolo del alma limpia que sabe compadecer y tolerar porque es humilde y ama a los pecadores. La verdadera alma limpia es la que cuando ve las miserias ajenas, sin mancharse con ellas se compadece para sanarlas. ¡Oh Consoladora de los afligidos! Que por tu amor maternal para nosotros pecadores, con la hermosura de tu limpia y Purísima alma y la blancura más que del marfil eres invocada como Torre de Marfil.

Te veneramos Sagrario del Espíritu Santo como:

5-Arca de la Alianza. El Arca de la alianza construida por Moisés bajo el diseño dado por Dios mismo era una caja hecha de madera incorruptible, forrada por dentro y por fuera con láminas de oro con una cubierta llamada Propiciatorio, hecha de oro macizo y con dos querubines que cubrían el Arca con sus alas extendidas. Consideremos pues para nuestro gozo las principales semejanzas entre el Arca de la Alianza y La Reina de la Familia. El Arca simboliza la firmeza y la constancia de María en la práctica de todas las virtudes que poseía desde el primer instante de su vida. El Arca estaba forrada por dentro y por fuera de oro purísimo que simboliza a María llena de todas las virtudes especialmente del amor a Dios y a la humanidad. El Arca era la mayor gloria de Israel pues Dios residía en ella, desde ella daba sus respuestas y daba a conocer al pueblo su voluntad. La Reina de los Profetas es después de Dios la gloria y la alegría de la celestial Jerusalén y de la Jerusalén terrestre la Santa Iglesia. Como se decía desde el siglo II en su honor: María por encima de ti, solo Dios, por debajo de ti, todo lo que no sea Dios. El Arca tenía también dos querubines. María en el cielo, esta cortejada por los coros angélicos, como Reina de los Ángeles. En el Arca nos place ver especialmente el signo de María que concibió al Verbo de Dios por su trascendental palabra: “HAGASE EN MI” Ella nos dio a Jesucristo que es el Camino la Verdad y la Vida.

Porque creíste en la Palabra del Señor.

Te proclamamos como:

6- Puerta del cielo: Fue voluntad de Dios, que María aceptara voluntariamente y con pleno conocimiento el ser Madre de Jesús y no que fuera un instrumento pasivo, cuya maternidad no hubiera tenido mérito ni recompensa. Dios espera la respuesta de ella y por este consentimiento se convirtió en la Puerta del Cielo, porque el Verbo Divino, entro en el mundo al Encarnarse en el Seno Purísimo de María y ser ella Madre del Verdadero Dios y verdadero Hombre.

Por que fuiste perfecta en el amor te exaltamos como:

7- Estrella de la mañana. La Iglesia que va recogiendo en las Letanías las más preciadas flores del pensamiento, de la naturaleza y del simbolismo, para coronar a la Santísima Virgen como Madre y Reina. En esta invocación La venera como el lucero matinal y toma por símbolo la Estrella. María es la Estrella de la Mañana, el astro más brillante en el cielo después del sol. Ella es la bellísima aurora que anuncia un día todavía más hermoso en que el sol Divino Jesucristo ha de iluminar al mundo. Para nosotros los mortales que navegamos en el mar de la vida, María debe ser siempre la guía que nos conduzca al Puerto Seguro: que es el Corazón de su Divino Hijo, para así alcanzar la felicidad eterna, Y a nosotros nos corresponde ser a su vez para nuestros hijos la estrella que los guíe con el ejemplo dentro de la familia y les ayude a encontrar en su propia vida a la Amorosa Madre de Dios.

8- Por ultimo por ser María, Virgen Santa y Sierva del Señor la pregonamos como Reina concebida sin mancha de pecado original. Que es la fiesta que hoy celebramos. Este título glorioso para la Virgen María nos revela el singular privilegio de haber sido preservada de la culpa original, coloca a la Virgen junto al eterno Hijo de Dios con un linaje de gloria que es el mayor que puede concebirse. Los argumentos que prueban la Purísima Concepción de María los encontramos en la Sagrada Escritura, en la tradición de los Santos Padres, la voz infalible de la Iglesia que lo definió como Dogma el papa Pío IX en el 1854 y en la razón humana ¿Qué hijo pudiendo no haría de su madre la mujer más pura y hermosa? Pero en lugar de exponerlos prefiero que lo escuchéis de sus labios. Fue en su aparición el 25 de Marzo, de 1858 fiesta de la Anunciación, en Lourdes a la niña, Bernardita. Ese día Bernardita se sintió fuertemente movida a ir a la Gruta -lugar de las apariciones de la Virgen- y fue éste, un día de gloria; pues Bernardita ante la visión le pregunto a la Señora: ¿Quieres tener la bondad de decirme quien eres y cuál es tu nombre? (La visión resplandecía más que nunca; sonriendo siempre, y siendo su sonrisa la única respuesta.) Y Bernardita insistió…”¿quieres decirme quien eres?, Te lo suplico Señora Mía”. Entonces la Señora apartó su vista de Bernardita, separó sus manos, hizo deslizar en su brazo el rosario que tenía en sus dedos, levanto a un mismo tiempo sus manos y su cabeza radiante, en tanto que sus manos se juntaron delante del pecho, su cabeza se afirmo y, más resplandeciente que la luz del sol, dirigida la vista al cielo dijo: “YO SOY LA INMACULADA CONCEPCIÓN”, y así desapareció, dejando en Bernardita esta imagen y ese nombre.

Ahora, a ti, Madre Mía, me dirijo poniendo en mis labios las bellísimas palabras del Akáthistos, (acátisto) Himno escrito en tu honor en el siglo VII en acción de gracias.

Salve, por ti resplandece la dicha;
Salve, por ti se eclipsa la pena.
Salve, levantas a Adán, el caído;
Salve, rescatas el llanto de Eva.
Salve, oh cima encumbrada a la mente del hombre;
Salve, abismo insondable a los ojos del ángel.
Salve, tú eres de veras el trono del Rey;
Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.
Salve, lucero que el Sol nos anuncia;
Salve, regazo del Dios que se encarna.
Salve, por ti la creación se renueva;
Salve, por ti el Creador nace niño.
Salve, ¡Virgen y Esposa!

Deciros que: quien les habla lo ha hecho con el corazón y con la mirada puesta en ella, y por eso saludemos a la Santísima Virgen y gritemos de júbilo: Viva nuestra Patrona. Viva la Purísima Concepción Viva la deseada Alcaldesa Perpetua. Viva la Madre de Dios.

Muchas gracias por vuestra paciencia y buenas noches.
6 de Diciembre de 2011
Agustín Flores. Devoto de la Purísima Concepción.

AGRADECIMIENTOS: Quiero agradeceros a todos vuestras felicitaciones y muestras de cariño. En especial a la Hermandad por haber elegido a mi Elena como presentadora. Fue una sorpresa total para mí, pues no tenia ni idea. (Os aseguro que podéis confiarle un secreto). Al escucharla, sentí una alegría y una emoción, que intente controlar, pero no podía y tanta felicidad me hizo llorar. ( Y creo que no fui el único) También agradezco a D. Patricio, la paciencia que ha tenido conmigo, revisándome el pregón, corrigiéndome con cariño mis errores y aportándome sus mejores ideas para realzarlo. Y por ultimo el más importante. Darle gracias a Nuestra Bendita Madre, por haberme recompensado, tan pronto y de forma tan
maravillosa que no podía imaginar, el tiempo que le he dedicado a prepararlo. Muchas gracias.

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