Solemnidad del Corpus Christi

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Queridos hermanos en la fe, ¿os acordáis del día tan grande que vivimos?. Y vosotros me diréis :”¡como para olvidarlo!”. Pues bien, para que todo salga como salió, hace falta mucho trabajo previamente.

La Misa se prepara minuciosamente: monición de entrada, lecturas, peticiones y, como no, el canto.¿Os acordáis que cantaron como los propios ángeles? ¡ Es que son una maravilla!. Pues ese coro, con D. José Carlos al frente y secundado por nuestra queridísima Uchi, estuvieron ensayando días antes, para que todo saliera perfecto.

Luego, ¿os acordáis qué bonito se quedó nuestra Iglesia y nuestro pueblo?; ¡cómo para no recordarlo!. Pues su trabajo tiene. Muchos días antes, hasta 7 costureras cosiendo el Palio, las colgaduras y los manteles, muchas voluntarias y algunos voluntarios estuvieron recortando y grapando hasta 9000 banderitas, que no es poco. Y luego, colocarlas también tiene su trabajo. Cuando íbamos poniéndolas: “pon esta aquí”, “espera que coloco esta allí”, “aquí hay un claro, pon otra”… se hacen las cosas con tanto cariño, que parecía que el Señor ya iba paseando con nosotros por las calles.

Y adornar esa calle Portales, ¿no tiene trabajo?. Pues bien, fijáos que he dicho trabajo, que no esfuerzo, porque lo que se hace por y para el Señor, no cuesta.

En fín, ya está todo y llega la hora. A las 6 de la tarde la gente comienza a llegar a la Iglesia. Nadie quería perderse nada. Al final,la Iglesia abarrotada. EL SEÑOR SE LO MERECE.

A las seis y media comienza la Misa. Todo es importantísimo, incluso llegar 10 minutos antes para prepararnos ante el Señor. Esto es importante, pero nos vamos a detener en la Comunión. ¡Qué especial comulgar con el Cuerpo y la Sangre del Señor, que podemos tomar todos los días!. Mi amigo Enrique y yo tuvimos el privilegio de sostener la patena con el Señor en nuestras manos, ¡qué regalazo!. Tuvimos la oportunidad de ver la cara de alegría que teníais todos cuando os acercábais a recibirlo. Dicen que la cara es el espejo del alma y vuestra cara iba llena de felicidad; es fácil entenderlo, ¿verdad?. PORQUE EL SEÑOR SE LO MERECE. Enrique y yo, no sé si tendremos otro privilegio igual, pero lo que sí sé, es que no lo olvidaremos jamás.

Terminó la Misa y se expuso el Santísimo para pasearlo por las calles de nuestro pueblo. Silencio. El Señor está presente. Comienza el recorrido. En primer lugar, la Cruz de guía y los ciriales, seguida de las Hermandades de Pasión; después, las Hermandades de Gloria, tanto de Fuente Palmera como de las aldeas, a las que agradezco el esfurzo por venir hasta el pueblo. A continuación, los niños de 1ª Comunión, ¡qué guapos!; después el estandarte del Santísimo Sacramento, seguido de los miembros de la Adoración Nocturna de la Colonia y, a continuación , mucha, mucha, mucha gente. EL SEÑOR SE LO MERECE. Y viene lo más grande; salió el Señor bajo Palio a la plaza, tan bien adornada, con tanta gente, que parecía que todo el pueblo se iluminó. ¡A cuantos cristianos se les debió encender el corazón!. EL SEÑOR SE LO MERECE.

Comenzamos el recorrido. Un altar, otro altar y así, hasta 14. Cada vez que D. Patricio elevaba el Santísimo y nos bendecía, parecía como si todos lo quisiéramos tocar; unos se arrodillaban, otros lloraban, todos… emocionados y con los bellos de punta. EL SEÑOR SE LO MERECE.

Pero todo tiene su fín y regresamos con el Señor a su Casa, a nuestra Casa. Parecía que nadie quería, pero había que hacerlo. Ahora yo os pregunto: ¿es que ya no lo vamos a ver más? ¿ya no podremos abrazarlo? ¿ya no podremos hablar con Él? Mirad, la respuesta está en el Sagrario; Él no se va, sino que está con nosotros…pero ¡hay que ir! Para no perder el contacto con Él, vamos a hacernos una promesa de visitarlo de vez en cuando, recemos los unos por los otros, porque a todos nos hace falta y Él se alegrará más que nosotros, porque casi siempre está solo y necesita compañía. Él nos necesita y nosotros a Él.

En fín, no quiero ponerme pesado, pero… ¡EL SEÑOR SE LO MERECE TODO!

Miguel Hidalgo

Presidente de la Sección de Adoración Nocturna de Fuente Palmera

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  1. #1 publicado por Patricio 26/jun/2010 19:48

    Sí, Miguel, el Señor se lo merece todo. Cada año, la fiesta del Corpus entre nosotros, ha experimentado un resurgimiento, que va convirtiendo esta Solemnidad en uno de los días más grandes de la Colonia. Gracias a todos los que celebran, adoran y se han enamorado de Cristo, este año ha sido una explosión de cariño, de adornos ,de altares, de flores…porque en los signos externos, se manifiesta los sentimientos internos. No podíamos ver el gesto de Cristo en la Eucaristía, porque lo único que podíamos apreciar es la blancura del pan, como decía un amigo mío, pero es perfectamente imaginable, que el Corazón de Cristo estaba ese día rebosante de gozo, viendo a sus hijos esmerarse hasta el mínimo detalle para Él. Hombres, mujeres, jóvenes y niños a la par por Cristo. Más banderas que nunca, más flores que otras veces, mucha gente, como dices en tu artículo, Hermandades y niños de todos los rincones de la Colonia, muchos altares, hechos para el Amor de los amores y un racimo de monaguillos, con los que el Señor debió disfutar en grande, porque ellos son sus favoritos. ¿Puede el Señor dejar de pagar tanto esfuerzo y cariño? Como no puede, que os colme de gracias, bendiciones y bienes a todos los enamorados suyos y a vuestras familias. Muchas gracias. Un fuerte abrazo a todos

(No será publicado)