Testimonio Juvenil

por

Tras la insistencia de mis catequistas y a la vista de que ninguno de mis compañeros se atrevia a escribir su testimonio sobre el retiro en San Calixto y sobre la confirmacion, al final me decidi a escribirlo yo mismo y que sea lo que Dios quiera. El testimonio lo dividire en dos partes; una sobre los dias previos, preparandonos para recibir el Espiritu Santo, y otra sobre el mismo dia de la Confirmacion. Espero que sea de vuestro agrado y que Dios os bendiga a todos.

Retiro a San Calixto
El pasado día 2 de Enero el grupo de postcomunión que nos preparábamos para nuestra Confirmación hicimos una pequeña pero intensa visita al monasterio de San Calixto con el objetivo de realizar un retiro espiritual para así poder encontrarnos a la altura del gran Don que días después íbamos a recibir.
El viaje transcurría tranquilo, alejado de cualquier núcleo urbano y refugiado entre la tranquilidad de la sierra se encontraba nuestro destino. Aparentemente no era más de una pequeña aldea, pero las apariencias engañan, ya que entre sus muros se podía respirar un aire un tanto especial. La pequeña población se encontraba envuelta en un silencio que irradiaba vitalidad, era como una fuente en una estepa, la vida parecía congregarse a su alrededor, ofreciendo una sensación de hospitalidad y refugio innegables.
Comenzamos la mañana con el rezo de Laudes. Tras lo cual nos dirigimos hacia la iglesia,que resplandecía al igual que el resto de la aldea con un aire lleno de frescor, allí celebramos la Eucaristia, presidida por Héctor y por Paco que nos acompañaban, a los cuales agradecemos su presencia e intervención en un día que ha dejado huella.
Una vez finalizada la Eucaristía partimos de nuevo hacia la pequeña capilla en la cual rezamos el Rosario seguido de un tiempo que dedicamos al Señor de manera individual. Tras el cual comimos, y que comida, de primer plato un inmenso puchero de garbanzos con chorizo y morcilla, seguido de unos san jacobos con patatas que recibimos con los brazos abiertos.
Una vez finalizado el tiempo de recreación en el cual hablamos y pudimos observar detenidamente el encanto de un lugar que parecía no haber sido alterado por la mano del hombre, realizamos una de las actividades más esperadas. Pudimos conversar con las monjas de clausura de ese mismo convento las cuales nos dejaron una impresión más que grata de las consecuencias que conlleva dedicar una vida al servicio del Señor.

Confirmación
Tras mucha espera y con los nervios a flor de piel llego el viernes 13 un día que llevábamos esperando bastante tiempo y el cual recordaremos con añoranza toda nuestra vida. La ceremonia se presentaba interesante y apasionante, pese a que se palpaba el ambiente nervioso. El procedimiento a seguir en un principio era similar al de una Eucaristía de Domingo, con la diferencia de que en esta ocasión era más ceremoniosa. Todo transcurría con tranquilidad, lecturas, pausas acompañadas por un coro que dio color a una celebración activa y conmovedora, todo marchaba de maravilla.
Entonces llego el momento, cada uno de nosotros acompañados de nuestros respectivos padrinos los cuales nos colocaban la mano sobre el hombro derecho, nos dirigimos hacia el reclinatorio. Allí nos esperaba el señor Vicario con una inmensa sonrisa, al cual agradecemos que nos obsequiase con su presencia en un día tan señalado. Una vez nos arrodillábamos ante el Altar se nos ungía en la frente con aceite una cruz mediante la cual se nos convertía en confirmados.
Después de tomar el Cuerpo de Cristo y cantar el solemne himno a nuestra Patrona abandonamos la iglesia y tras las felicitaciones de familiares y conocidos fuimos hacia un local en el cual cenamos en compañía de padres y padrinos. Cuando estos se retiraron subimos el volumen de la música, nos desabrochamos la chaqueta, incluso a algunos se les subió la corbata a la cabeza y comenzamos a bailar como locos, ya fuese sevillanas, dance o lo que se terciase e independientemente de quien fuese nuestra pareja, valía hasta la fregona.

Realmente fue una experiencia inolvidable, y solo espero que seamos conscientes del Don que se nos ha adjudicado y que podamos con su apoyo mostrar las grandezas y humildades de Cristo.

Realizado por: Manuel Castell López
Colaboración: Tamara Caro González

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  1. #1 publicado por Fernando 21/Ene/2012 22:20

    Muchas felicidades a todos los nuevos confirmados!!!

    Ahora es cuando empezáis el camino, recordad eso, no es sino el inicio de una vida cristiana adulta. estais llamados a seguir a Cristo a la Iglesia, y en tiva, a ser felices pues solo así podreis disfrutar la vida en plenitud.

    De nuevo felicidades!

  2. #2 publicado por Mª Carmen Díaz 22/Ene/2012 01:04

    Muchas Felicidades para tod@s los que os confirmasteis el pasado Viernes.
    A tí Manuel, digno testimonio de un chico tan especial como tú. Mi deseo: que el Señor siga guiando tu camino como lo ha estado haciendo hasta ahora.

(No será publicado)