He visto a Dios.

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Dice la Escritura: A Dios nadie lo ha visto. Y es cierto,porque hasta que no lleguemos al Cielo, no lo veremos tal cuales; pero yo puedo deciros que lo he visto en estos dias escasisimos a traves de los ojos y la sonrisa de muchos rostros.

Como han dicho todos los hermanos misioneros, es imposible explicaros con palabras que puedan meteros en nuestro pellejo,lo que aqui se vive. Aunque parezca que os tengo un poco abandonados y no escribo nada, no es asi, porque os tengo a cada minuto en mi recuerdo. No sabia exactamente lo que poneros. Pero en estos ultimos dias, el Senor me esta mostrando su rostro y Corazon en los cientos de personas que estamos visitando y atendiendo.

Como sabeis por Isabel y Ceci, 6 de las ninas han estado una semana en una leproseria y han quedado encantadas.Este jueves fuimos a visitar el resto del grupo una leproseria en Titagar. Leprosos internos en tratamiento o ya curados que trabajan en los telares que M.Teresa mando hacer para que se ganaran la vida, porque un leproso es repudiado por todo el mundo. Por todos,menos por las misioneras de la Caridad. Se me ocurrio ir camilla por camilla imponiendole las manos,bendiciendolos y en esos ojos vi a Cristo, que me miraba agradeciendo ese gesto de carino y cercania, que a mi no me costo nada y a ellos les alegro el dia. Entre ellos habia varios jovenes, de mi edad o mas jovenes. Estos me tocaron especialmente en lo mas profundo. Con las 4 cosas en Bengali que les dices, entablas una mini conversacion y les haces olvidarse por un momento de que son los apestados de la sociedad. Los abandonados de todos, son acogidos solo por la Iglesia. Sintamonos orgullosos de formar parte de ella, que es la verdadera Madre de todos.

Una de las chicas salio llorando de aqui , cuando le pregunte por que, me respondio que le era emocinante ver aquella pedazo de sonrisa, en medio de una enfermedad que los dejara marcados para siempre. Y que cierto es,en esa sonrisa vi yo tambien a mi Senor sonriente.

El sabado por la tarde estuvimos tambien en una casa de acogida para 30 ninas, llamada Coloresde Calcuta, fundada por un cristiano espanol que, tras quedarse viudo, se quedo para siempre en esta ciudad de la alegria y el dolor. Su casa esta aqui, con sus ninas, que nos cantaron, nos bailaron y nos sonrieron, como pocas personas saben hacer. En aquellos candidos ojos negros y sonrisa deslumbrante, vi a mi Senor agradecido por aquella corta visita. Tambien les cantamos unas sevillanas y 4 canciones para alegrarles la tarde. En Anan Babhan, como se llama la casa, nos encontramos a Cristo,en 30 rostros.

El domingo, en lugar de ir a trabajar en las casas, nos fuimos con Fernando, que tenia que ir a decir la misa a Buriujpur, donde se encuentra un centro solo para tuberculosos. Fue una aventura a 25 kms, en la que tuvimos que tomar primero el autobus, despues el tren y, por ultimo, un moto- risou. Aquello esta en un oasis, en medio de la naturaleza, lejos del ruidazo de Calcuta, con un aire puro, respirable, idoneo para los enfermos de tuberculosis.

Hice lo mismo, antes de la misa, nos fuimos a las habitaciones, que son grandes salones corridos, llenos de camillas y fui uno por uno saludandolos y dandoles la bendicion. En medio de cuerpos esqueleticos, toses de enfermedad y personas postradas, vi a mi Senor. Sonreian, sonreian mucho. Era una sonrisa de verdad, sin fingimiento. No era para agradar a la visita. Era el fruto de una persona humana a la que nunca habian tratado como tal y que en aquella casa bendita, recibia, no solo lo material, sino lo mas importante: Amor Humano, carino y la mano amiga de muchas personas, monjas y voluntarios.

Al llegar a un hombre, porque solo entre a la parte de hombres, me fije en un hombre que estaba tumbado de espaldas. Me acerque, lo toque y me miro. Era un muchacho, que agonizaba en medio de mucho sufrimiento. Le di la bendicion y para mi enorme sorpresa, levanto sus manos, las junto y me dio las gracias. Si os podeis hacer una idea con estas palabras, me basta, porque me es imposible explicaros lo que senti. En aquellos ojos agradecidos Cristo me miro y me dio las gracias.

Fuimos a la misa y partiparon bastantes internos. No se obliga a nadie a participar, sino que se respeta cada religion,pero en la cas esta el Sagrado Corazon y Maria Auxiliadora por todas partes, porque una cosa es respetar y otra descafeinarse. Pido la devocion que vi en aquellos indios, para nuestras parroquias de Cordoba y, en especial, para la nuestra. Era impresionante. Al acabar pusieron 3 sillas en la puerta de la Capilla para los 3 curas. Pasaron todos ellos, tocandonos los pies y pidiendo la bendicion.Nosotros les imponiamos las manos, avergonzados. Pero si rehusabamos ponernos alli, les heririamos en lo mas hondo. Para ellos, los sacerdotes y las monjas, son un contacto con Dios directo. Lo hacen cada vez que nos ven. En todos ellos, en sus pedazo de sonrisas, en los apretones de manos que nos daban y en sus ojos, volvi a verle. Lo vi con mis ojos humanos, pero, sobre todo, con los de la fe, que nunca podre agradecer al Senor, me regalara desde nino.

La ultima vez que lo vi, fue esta misma manana, al llegar a Prendam, el centro donde trabajo cada dia. En la puerta de entrada, habia un hombre tumbado bajo un sol molesto cuando menos, arropado con una manta, temblando. Acababa de vomitar un borboton de sangre. Era un tuberculoso que, alguien con un poco de humanidad o de miedo al contagio, habia dejado a la puerta de las misioneras.  Se lo dijimos a la sister y pronto estaba dentro con nosotros. A ellos no los podemos tocar en cuanto llegan, sino que hay hombres que trabajan alli. Son indios que las monjas pagan para que se ganen la vida. Lo afeitaron, lo lavaron y le asignaron su camilla entre otras 190 mas. Ha estado toda la manana echando sangre. Esta muy mal. Estando yo escurriendo la ropa que se acababa de lavar y el esperando a que llegaran los maxis para asearlo, cruzamos una mirada. No se explicaros mas. Lo vi a El.

Un abrazo muy fuerte a todos.

  1. #1 publicado por Cristóbal Trillo 23/ago/2010 15:49

    GRACIAS. Muchas gracias a toda la expedición misionera, y en especial a Luis y Ceci, por llevarnos en su corazón allí donde se ven los rostros de Dios. La emoción me impide ser más extenso. Simplemente gracias.

  2. #2 publicado por jacinto antonio (sacerdote diocesis de ciudad real) 23/ago/2010 18:30

    Soy un compañero sacerdote de la diócesis de ciudad real, compañero también de la facultad en Madrid. ¡¡¡Verdaderamente Patricio!!! estás hecho un HOMBRE DE DIOS. Por tu comentario también he podido ver el rostro dolorido de nuestro Señor rostro que se transforma en un dulce balsamo aromático preparado por vosotros a estos hermanos nuestros para su salvación. Y a la comunidad de Fuente Palmera solo deciros que Dios os tiene bien merecido el regalos de que tengáis a un sacerdote entregado con mucha valía y que hace muy a bien resaltar lo que realmente es: un cura que sabe curar almas curando a la vez la suya. Un fuerte abrazo desde nuestra querida España.

  3. #3 publicado por Paco Lopez de Ahumada 23/ago/2010 20:40

    Esta experiencia no es sino sentir a fondo lo que nos dice Jesús en Mateo 25.
    Me alegra enormemene que todos estéis en esa sintonía caminando en la frontera de la pobreza, del dolor, del abandono, tratando de ver más alla de lo que ven los ojos.
    Lo de imagen de Dios posiblemene no se capta a tope sino en esa circunstancia extrema

  4. #4 publicado por Eloy 24/ago/2010 09:37

    Para Patricio. Gracias por las cosas tan bonitas que dices, veo todos los mensajes que mandais y os agradezco la fidelidad con que los contais.
    Saludos a todos y un abrazo de Eloy.

  5. #5 publicado por clara 24/ago/2010 11:05

    Mi querido Patri, siempre me he sentido orgullosa de ti , desde que eras pequeño y jugabas con los primos cuando íbamos al pueblo , hasta que decidiste entregar tu vida a Dios. Siempre vi en ti esa bondad que hoy es clara y manifiesta.Te pido que reces al Señor por nosotros ahora que lo tienes tan cerca. Un besazo y disfruta la experiencia que Dios te ofrece. Hasta pronto

  6. #6 publicado por MAYTE 24/ago/2010 13:31

    No tengo palabras. Sólo decirte, aunque lo sabes, lo afortunado que eres por vivir esta experiencia viendo, y sintiendo, a DIOS en cada persona, en cada enfermedad y en cada instante. Aunque sino fuera así sería imposible vivirla, y disfrutarla, de la forma en la que lo estais haciendo vosotros.
    Y una vez más gracias por hacernos con vuestros testimonios partícipes de todo.
    un abrazo.

    MAYTE.

  7. #7 publicado por María 26/ago/2010 00:09

    En varias ocasiones aparece en el evangelio “las miradas de Jesús” y cómo quedaban marcados a quien iban dirigidas esas miradas. Una vez pude cruzar la mirada con Juan Pablo II ( yo pensaba que solo me miraba a mi) y como la tengo todavia grabada, fue sobrecogedora es como si mirara dentro de mi.Patricio cuando vuelvas, y miremos dentro de tus ojos veremos reflejadas todas esas miradas, pues la tuya habrá cambiado. Un abrazo fuerte para todos, para Magdalena, Ceci y Jesús Daniel también. Que Dios os bendiga!!

(No será publicado)