Es obra de Dios

por

Se llama Carmen, tiene aún pocos días de vida, es nuestra hija, y ni que decir tiene que es lo mejor que nos ha pasado en nuestra vida.

Desde el momento que nos enteramos que íbamos a ser padres comenzamos a quererla, es asombroso el vínculo tan inmenso que llega a crearse entre los padres y la vida que llevas dentro.

No podría explicar lo que se siente la primera vez que escuchas el latido de su corazón con tan sólo 6 ó 7 semanas de gestación o cuando ves como mueve sus bracitos o las piernas a las 12 semanas, aún no se aprecia que tu vientre haya crecido pero llevas en él una personita que se mueve y siente. Algo increíble.

Entonces sí que entiendes claramente que desde el momento de la concepción se crea una nueva vida, a la que Dios ya le tiene reservado un lugar privilegiado en este mundo y pensado un proyecto para ella, por lo que es única e irrepetible.

Al principio es un embrión, más tarde un feto, que si dejas crecer se convierte en un ser perfecto. Da igual como lo llames lo que está claro que desde el principio es persona.
Es por eso que rezaba con ella, estaba convencida de que mi hija, un feto aún me escuchaba y empezaba a conocer al Señor, al igual que si no la hubiera querido y la hubiera rechazado cada día, ella también lo habría percibido.

El ver por primera vez a tu hija, sobre tu pecho, recién salida de tu vientre, es una sensación y un privilegio que sólo puede experimentar una madre, un momento maravilloso, y piensas cómo se puede querer tanto a alguien que acabas de conocer.

En ese momento la miras a la cara, examinas todo su cuerpo, te parece la niña más bonita que hayas visto jamás y te das cuenta de que algo tan perfecto sólo puede ser OBRA DE DIOS, no hay más posibilidades.

Así que no nos cansaremos nunca de dar gracias a Dios por este regalo, es una bendición para nosotros y para toda nuestra familia.

No he querido contar esto simplemente para que conozcáis mi experiencia sino para poder hacer ver de alguna forma que el tener un hijo es algo muy grande.

Entiendo que un embarazo no deseado es muy duro, pero hay que dejar atrás todos los miedos y ponerse en manos del Señor, Él nunca defrauda, y cuando tienes a tu hijo en tus brazos ya nada importa, se olvida todo y luchas contra viento y marea para salir adelante, sea cual sea la situación.

Hemos de tener claro que desde el primer momento es su vida, aunque esté en nuestras manos, no podemos apropiarnos de ella.

Damos gracias a Dios una vez más y pedimos que abra los ojos a todas aquellas personas que no defiende la vida.

Después de ser padres decimos más convencidos que nunca SÍ A LA VIDA.

Un abrazo.

, , ,

  1. #1 publicado por Isa 8/abr/2010 23:27

    Me has emocionado Marina, sobre todo porque sé que todo eso que has escrito es realmente lo que has vivido y lo que estáis viviendo, y que no son sólo “palabras bonitas” para dejar aquí, sino la VERDAD.
    Besos

  2. #2 publicado por Juani 12/abr/2010 16:56

    hola tata soy claudia solo me ha encantado tu testimonio ¡es precioso! yo tambien pienso que un hijo es lo mas lindo que te puede pasar en la vida. ¡es una vendicion del señor que esta niña hoy este presente! te quiero mucho a ti a eduardo y a mi sobrina

  3. #3 publicado por juanita 12/abr/2010 20:28

    tata queria decir: “solo queria decirte” y he puesto: “solo me ha encantado” lo siento 1 BESO

  4. #4 publicado por juani 12/abr/2010 21:13

    ¡Que bello Marina! Lo que has escrito es real, aunque muy difícil de describir, como todas las grandes cosas de la vida, las palabras se quedan pobres ante tanta belleza.
    Todo lo que Dios ha creado se escapa a nuestro entendimiento, y solo desde la fé y el conocimiento podemos disfrutar plenamente de ello.
    Como bien dices la maternidad es un don que Dios ha concedido a la mujer, pero aunque vivido desde otra perspectiva, para el hombre la paternidad también es un privilegio.
    Como bien dices al hijo se le ama desde el momento que tienes conciencia del embarazo, pero experimentareis que ese amor va creciendo día a día,un amor que como el de Dios es incondicional y se ama al hijo íntegramente con sus virtudes y sus defectos, y a todos por igual.
    Yo, que aun te veo como a mi niña, no se me hace extraño, verte como esposa y como madre, pues nos habéis demostrado que todas las cosas importantes de vuestra vida las habéis vivido desde una gran madurez y responsabilidad y lo mas grande e importante con el don de la Fé.
    Quiero deciros, aunque ya lo sabéis que estamos muy orgullosos de vosotros y nos habéis hecho muy felices, “Carmen es un soplo de aire fresco para nuestra vida, y un motivo mas para dar gracias a Dios”.
    ¡¡¡Os queremos mucho, bien lo sabéis!!! Un abrazo.

  5. #5 publicado por José Carlos 27/abr/2010 20:30

    Enhorabuena por haber recibido de Dios ese don tan grande que es la familia, la maternidad, la paternidad. Enhorabuena, Marina y Eduardo, por este regalo que es vuestro testimonio. Enhorabuena por compartirlo tan hermosamente con toda la parroquia.
    Es cierto que es una auténtica obra de Dios, no hay más que mirar a Carmen a la cara. Gracias por vuestro SI A LA VIDA.
    Un abrazo.

  6. #6 publicado por Patricio 1/may/2010 23:40

    Casi un mes después de que subieras el artículo, encuentro un rato, para daros mi enhorabuena en la página web de la parroquia, nuestro oasis particular. Enhorabuena por el nacimiento de esta pequeña, que ha venido a revolucionar una familia, por la fe que tenéis, que hace que sepáis reconocer que es “obra de Dios”, enhorabuena por vuestro testimonio, que tocará a mucha gente en lo más profundo. Un fuerte abrazo

(No será publicado)