Desde siempre me han encantado los niños, con 8 años cuando volvía del colegio me iba por las tardes a cuidar una niña, la de mi vecina, su madre tenía que cuidar las vacas y mientras me iba con su niña, en vez de estar jugando con las muñecas como las demás niñas, me iba a cuidar sus niños.
Después tuve un niño y también lo cuidé. La ilusión de mi vida era tener una niña como la que tuve.
Me casé el 12 de Julio del 97, y el 18 de Mayo del 98 nació Alejandro, un niño encantador un poquito nervioso como casi todos los niños.
El 12 de Mayo del 2002 murió mi hermano, tenía esclerosis múltiple, con tan sólo 30 años, pero su enfermedad acabó con su vida. Lo pasé mal, una persona tan joven con toda una vida por delante y se tuvo que marchar.
Y el 2 de Mayo del 2003 nació el sueño de mi vida: CARMEN MARÍA. No me podía creer que había tenido una niña, no dormí en toda la noche, me tiré toda la noche observándola: nació con mucho pelo negro, una niña tranquila, le daba de comer y se dormía.
Fue creciendo, estaba más pequeñita de su edad, era una niña sana, jugaba, saltaba, se reía, amaba la Iglesia, su colegio.
Con 3 años se sabía el Padrenuestro, rezaba todas las noches, tenía dos rosarios, uno blanco y otro rosa, se lo tenía puestos los dos encima de su cama, cuando se acostaba por las noches cogía sus manitas y las juntaba al rosario y empezaba a rezar.
Si alguna noche se quedaba dormida en el sofá y la pasaba a la cama, al otro día cuando se despertaba lo primero que me decía era: “Mamá, anoche no recé”, y yo le decía “no pasa nada Carmen, ahora rezas”, cogía sus manitas y las juntaba al rosario y rezaba.
Iba todos los sábados a misa, cantaba las canciones con Sor Nati y todos los niños que iban a catequesis. Tenía mucha Fe en la Iglesia y en Dios. -Cuando se levantaba los sábados por la mañana me decía: “Mamá, hoy hay que ir a misa”.
Le encantaba la Semana Santa, desde que nació fue hermana de la Hermandad de la Piedad del Convento de la Merced de Écija, mi marido ha sido costalero durante 25 años de esa Virgen, y el Viernes Santo estuvo hasta las 2 de la madrugada para ver a su padre meter la Virgen en la iglesia.
CARMEN MARÍA fue una niña encantadora, una niña algo especial, toda persona que la conoció lo sabe.
Su color preferido era el rosa, todo lo quería rosa.
Le encantaba dibujar, pintar; estaba en los cursos de pintura y su profesor lo decía, se tiraba dos horas pintando y no se movía de su silla.
Le encantaba bailar; se ponía su falda y sus tacones y taconeaba. Baila también algo de cha-cha-cha, bachata, cumbia.
Le encantaba cantar, escuchaba una canción dos veces y ya se la aprendía, estaba aprendiendo a leer, llegaba de su colegio y cogía su hoja de las palabras que se tenía que aprender y se ponía ella sola a leer, ponía su nombre.
Encendía y apagaba el ordenador, tenía su contraseña, jugaba a los juegos de pipo.
Su ilusión era cumplir 6 años, para ella era mayor, pasaba a 1º de primaria, pasaba al patio grande del colegio e iba a jugar con los niños grandes, con su hermano. Su ilusión era la romería, mi niña amaba la romería, San Isidro, el camino, la carroza.
Decía que cuando fuese mayor iba a ser maestra de lunes a viernes y peluquera los fines de semana. Cuando llegaba de trabajar se sentaba conmigo en la silla, me quitaba la pinza del pelo y se ponía a hacerme peinados. Se quedaba durmiendo haciéndole trencitas en el pelo.
Otra de sus ilusiones eran de recoger el día de la fiesta de fín de curso su diploma de que había terminado Educación Infantil, no pudo ser, pero su profesora Inma se lo preparó como a los demás niños y me lo entregó a mí. Fue un día muy duro entrar en su clase, ver a todos sus compañeros de clase y recoger su diploma que tanta ilusión tenía ella de recoger.
El domingo día 12 de abril de 2009 se levantó, se tomó su leche y se puso a jugar en la cama de su hermano. Saltaba y saltaba, se puso ella su felpa en el pelo y me dijo: “Mamá, me voy con papá a la carroza y con mi amiga Carolina a jugar”.
Cuando suena el teléfono y era mi marido que me dijo: “Voy para Fuente Palmera, que la niña se ha caído del columpio”, le pregunté: “¿Qué se ha hecho?” y no me contestó, no la escuchaba llorar, colgué el teléfono, cogí las llaves del coche y el móvil.
Me monté en el coche y me fui, no veía el fin de llegar a Fuente Palmera, era un camino interminable, parecía que nunca llegaba.
Llegué, entré en la consulta, estaba inconsciente, empezó a reaccionar, me llamaba y me dejaron pasar con ella, me decía: “Mamá, abrázame, ¿dónde estás? que no te veo”, estuve con ella hasta que llegó el helicóptero y se montó en él.
Agradezco al equipo médico que había ese día en urgencias por lo bien que se portaron con mi niña, por habernos dejado estar a mí y a mi marido junto a ella losúltimos momentos de su vida. Gracias.
Llegamos a Córdoba y mi niña llegó con una parada cardíaca. A la media hora de estar allí nos llamó el médico y nos dijo que la niña entró con una parada cardíaca, que estaban intentando reanimarla, que nos quedásemos en la habitación. Me dijeron que si quería una tila, le dije que no.
Nos quedamos solos y salí a decir a los familiares de mi marido que estaban en la puerta lo que pasaba, volví a la habitación con mi marido y me puse a rezar y no podía rezar sola, me acordé de D. Patricio y lo llamé. Le dije lo que había pasado.
Y seguí rezando, pero fue tarde, los médicos volvieron a entrar y nos dijeron que CARMEN había fallecido, mantuve la calma y le dije: “La quiero ver”. Me pasaron a la habitación donde estaba, que estaban quitándole lo que tenía puesto.
Y nos quedamos los dos allí junto a ella, la enfermera me volvió a ofrecer una tila y no la quise, tenía fuerzas para estar allí, verla con su carita de muñeca, tan pequeña, la vimos cómo la envolvía en su sabanita blanca, estuvimos junto a ella hasta que llegó el celador y nos fuimos con él al tanatorio.
La pasaron al tanatorio de la Fuensanta, donde estuvo Sor Nati y todos rezando por ella. Le practicaron la autopsia y hablamos con el forense, el cual nos dijo que la niña no tenía ningún golpe, que la niña murió por un shock cardiogénico por taponamiento cardíaco secundario a rotura de miocardio, sindo por tanto la muerte de origen natural y de las denominadas como “MUERTE SÚBITA”.
En ningún momento perdí la Fe en dios, que creo que es lo que me ha dado fuerzas para poder pasar esos momentos tan duros de ver cómo el sueño de tu vida se tiene que ir, sigo rezando y dándole gracias a Dios por haberla tenido esos casi 6 años que la tuve, por tantos abrazos, besos y caricias que le dí y ella me dió. Espero que esté en un mundo mejor.
Aprender a vivir sin ella es duro, muy duro, cualquier madre que haya perdido su hijo lo sabe, Dios me da fuerzas para poder seguir por este camino de lágrimas que tengo que recorrer. Tengo otro niño que no lo puedo dejar solo, mi niño me da muchas fuerzas y mi marido también.
Me han apoyado mucho la gente que me conoce, me han regalado libros que tratan del duelo y la muerte, que me han ayudado mucho a entender cosas que no comprendía.
Le dijeron la misa en la iglesia del Villar, donde ella iba a misa todos los sábados, le cantaron las canciones que a ella tanto le gustaban.
Llegó el día de la romería y los hermanos habian pensado suspender la romería, la mayoría de la gente conocía a mi niña y sabía su ilusión por la romería y no tenían fuerzas para organizar y hacer el camino, mi marido se enteró y escribió una carta que se la entregó al hermano mayor, en la que decía que la romería no se tenía que suspender, que lo mismo que mi niña tenía esa ilusión, había otros niños y otras personas con esa ilusión, que mi niña desde el cielo los iba a compañar.
Le hicieron un homenaje, después de la misa, la hermandad de San Isidro le prepararon unos globos de color rosa y los soltamos.
Las carrozas iban adornadas con flores de color rosa, los claveles de San Isidro de color rosa y blanco, me sorprendió ver también las carrozas de los jóvenes con flores rosas.
Agradecemos también a la hermandad de Cañada del Rabadán su homenaje, todas las carrozas y la carreta iban con flores rosas, gracias por acordarse de ella cuando se juntaron las dos hermandades y gritar un: ¡VIVA CARMEN!
Cuando iban de camino hacia los Arroyones, la hermandad de San Isidro paró en el cementerio, entraron y le pusieron un ramo de rosas de color rosa y una poesía preciosa que decía:
¡Tú!, que alegras primaveras, llenas de aromas a cualquiera, y hoy reluces más que nunca, en el camino que nos queda.
Hoy, no eres especial, hoy, Carmen María, ¡eres la reina del rosal! La que llena de fe sincera el vivir de un pueblo que te adora, y el orgullo de unos padres que atesoran el sentir de tu mente aventurera.
Agradecer a quien escribió esa poesía tan bonita, a las dos hermandades, al pueblo de Fuente Palmera, a nuestros amigos de Cordobaila que nos abrieron una página en Internet, dándonos fuerzas y apoyándonos en todo, y muy especialmente a D. Patricio, José Carlos y Sor Nati que siguen apoyándonos. GRACIAS.
Al colegio del Villar que en su periódico los niños le hicieron un homenaje escribiendo poesías y haciéndole dibujos dedicados a ella.
Gracias al colegio del Villar, a Elena y todos los profesores del colegio.
Ha empezado el colegio y los niños la recuerdan como si estuviese entre ellos.
Los niños le piden a sus madres ir al cementerio a llevarle flores, dibujos, la recuerdan todos los días.
Hay una cartita que venía hace unos años en el periódico del colegio que me gustó mucho, que decía:
Me mandaron una cartita que decía:
Recibí otra que decía:
Quiero decir que hay que tener Fe, las fuerzas son la Fe.
He vivido la muerte de mi hermano y ahora estoy viviendo la muerte de mi niña, es una pena y un dolor muy profundo, cuando el sueño de tu vida se va, tantas ilusiones con ella, y ella contigo.
Que te levantes y no puedas con tu alma, que no puedas abrazarla más, que no escuches más: “Mami, te quiero”, sus besos, su risa, sus canciones. Nos produce una tristeza y un vacío profundo, es como si se nos para el mundo, la vida sigue, pero no estamos seguros de por qué, se nos presenta una vida diferente, en la que nuestra hija no está físicamente.
Hablar de nuestra pena nos ayuda a calmarla.
Nos duele, el corazón, el pensamiento, el alma, pensar en ella, recordarla con ternura y sentir que el tiempo que compartimos con ella, fue un regalo de la vida.
Tenemos que aceptar que el mundo no es como queremos que sea, aceptar que el mundo es como es.
Aceptar que mi buen camino no pase, quizá por tener todo lo que sueño.
Pero hasta aceptar eso, son muchas lágrimas y mucho dolor que estamos pasando.
Yo creo en Dios, y en su angelito tan especial que tiene ahí a su lado, les pido fuerzas para seguir. Sé que nunca me va a abandonar, Él siempre está ahí.

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#1 publicado por valle 16/nov/2009 12:56
Querida familia aunque no os conozca vuestro dolor es una prueba dificil muy dificil de soportar, pero estoy segura que ese angel está muy cerca de Dios.Un abrazo
#2 publicado por jose carlos 16/nov/2009 14:10
Hay veces en la vida en la que sobran las palabras, son los momentos en los que cobran una fuerza singular gestos tan simples como una mirada, un apretón de manos, un abrazo o el escaparse de alguna lágrima (como las que afloran al leer vuestro testimonio).
Gracias, Fernando, gracias, Mª Carmen, porque habéis sido una catequesis viva para muchos. Porque habéis enseñado a toda la colonia la repercusión real de la Fe aún en los momentos más difíciles de la vida.
Jamás se borrará de nuestro pensamiento aquel Domingo de Resurrección.
Jamás se borrará de nuestra memoria esa carita de ángel.
Yo también Creo en Dios, y sé que nunca os abandonará. Creo en la Resurrección, y sé que un día volveremos a ver a Carmen María.
Mientras tanto, que la Fe os fortalezca, y la Esperanza os alivie y haga más ligero el camino (“Venid a mí los que estáis cansados y agobiados, y Yo os aliviaré”.
Un fuerte abrazo, José Carlos
#3 publicado por Patricio 16/nov/2009 17:33
Queridos Fernando y Carmen: cuando escuché la llamada angustiada de una madre pidiendo oración por vuestra niña, lo hice realmente sobrecogido, porque no todo el mundo recurre al sacerdote en esos momentos, cuando me enteré que la niña había partido de este mundo, me sobrecogí aún más. Pero cuando he ido viendo la actitud que teníais en el funeral, de entereza y confianza en Dios, cuando he visto cómo os habéis acercado a misa cada sábado a encontraros con Él y con Carmen, he ido viendo las maravillas que se han obrado en vuestras vidas, en vuestras almas. No ha salido un solo reproche hacia el Señor de vuestros labios, ni una sola queja. Como decía S. Pablo: “cuando soy débil, entonces soy fuerte, porque es Dios quien actúa en mi”. Vosotros sois fuertes, no solo por la ayuda de Dios o la oración de tanta gente que no os conoce, sino también porque una pequeña que quiso mucho, muchísimo al Señor, ahora le pide cara a cara que sus padres y hermano y su familia no estén tristes ni desconsolados. Nuestra querida Carmen va a arrancar bendiciones para vuestra familia( una viene ya de camino), para el Villar y para toda la Colonia. La que la noche de la Vigilia Pascual cantaba el Aleluya alegre, porque su Señor había resucitado, ahora le entona sus mejores canciones cerquita, porque “de los que son como los niños es el REINO DE DIOS”.¡ Ánimo para seguir anunciando con vuestra vida que Cristo vive! Un fuerte abrazo
#4 publicado por inma 17/nov/2009 09:15
Mªcarmen no te conozco y sin embargo me has dado un testimoninio de fe impresionante,te animo aque sigas en la iglesia queel señor te dara eldoble de lo te pidio (un angelito)veras que es verdad y nunca te defraduara.FELICIDADES POR TU EMBRAZO ;HAY TIENES UNA PRUEBA(aqui te escribo mi humilde testimonio ,que no tiene comparacion con el tuyo…)
#5 publicado por Juani Reyes 17/nov/2009 14:22
He leido vuestro testimonio, y quiero expresaros mis sentimientos ante unas palabras que me han llegado a lo más hondo, hasta ese punto en que el corazón se encoge, se hace un nudo en la garganta, y las lágrimas te nublan la vista. Quero deciros que en el momento de la muerte de vuestra hija, toda la parroquia fuimos conscientes de vuestro dolor, pues como dices, Patricio, José Carlos, Nati, y quiero deciros que también Ana, nos transmitieron todo el dolor, pero a la vez toda la entereza y la Fe con la que estábais afrontando ese momento, y creedme que todos nos unimos a vuestro dolor y rezamos juntos.
Estoy segura de que hoy seguimos rezando para que el Señor os de, o mejor, os siga dando esa Fe, y esa Esperanza, que demostráis tener.
Mª Carmen, todo lo que vuestra hija decía y sentía era gracias a un don de Dios, y a una Fe grande, unos valores y unos conocimientos que tu marido y tú les transmitisteis desde muy pequeñita, pero según se siembra se recoge, y creo, según leo en vuestro testimonio, que la Fe con la que afrontáis este momento, en parte fue vuestra hija quien os la transmitió a vosotros, y ella y su grandeza es la que hoy sigue manteniendo en vosotros esa “Llama Viva”.
Sinceramente, ninguna catequesis sobre la Fe puede ayudar tanto como un testimonio como el vuestro, sois un ejemplo para todos, creyestes y no creyentes por supuesto, para los que creemos, nos afianza más la certeza del poder de la Fe.
También sois ejemplo, paara todo el que después de la muerte de un ser querido, se hunde, se queda sin esperanza y la Fe se apaga, y culpan a Dios de su dolor, sin ser conscientes que Dios es el que da sentido a todo, el que puede dar la fuerza la esperanza para seguir adelante. El dolor de la ausencia, el vacío, es el mismo para unos y otros, pero los ojos de la Fe, ven más allá de esa ausencia, de ese vacío, os hace mirar hacia el cielo y ver a vuestra hija como un vínculo especial que os une más a Dios y a ello os aferráis.
Habéis entendido, y es un don, que “los caminos de Dios no son nuestros caminos”, pero hay que mirar como vosotros miráis, con una grandeza de espíritu y desde una gran humildad, para aceptar y no rebelarse.
Seguid manifestando esta Fe con vuestra vida, pues los frutos, sin vosotros quizá daros cuenta, pueden ser la conversión de muchas personas que ven en vuestro dolor un rayo de “Luz”, la luz que sólo puede dar Dios.
Por todo lo que sois, seguro que el Señor os bendecirá y os colmará de gozo.
Un fuerte abrazo.
#6 publicado por Enrique Prieto 18/nov/2009 16:48
Desde el domingo que leí vuestro testimonio, vengo dando vueltas a la cabeza, para enviar un comentario y animaros, pero a quienes mas les ha servido, es a nosotros, a toda la parroquia, porque algunos, como yo, que ya llevamos algunos años en grupos de adultos, recibiendo catequesis para enriquecer nuestra Fe. Pero en los buenos momentos nos resulta más fácil aplicar estas enseñanzas, es en los difíciles donde no se puede fingir, o eres ceyente y te agarras con todas tus fuerzas a lo que tienes, que no es otra cosa que Cristo resucitado, o todo se te desmonta como un castillo de naipes, porque el signo de nuestra Fe es la Cruz, bendita Cruz, que nos enseña que en el dolor hay salvación, pero que también la hay en el Amor.
Nos habéis dado toda una lección, porque con la cruz como escudo y el amor como bandera, nos habéis demostrado tener Fe, una Fe verdadera, cimentada en la Esperanza de la vida eterna y el Amor al Padre.
Ánimo, toda la parroquia esta con vosotros, lloramos juntos y rezamos juntos por vosotros, nuestros hermanos en la Fe.
También quisiera daros la enhorabuena, veo que el Señor os ha hecho un regalo extraordinario con otro embarazo.
Un fuerte abrazo.
#7 publicado por María 18/nov/2009 17:29
Hola Fernando y Mª Carmen! Os doy las gracias por vuestro testimonio. No os podeis hacer una idea de todo el bien que está haciendo.
Un fuerte abrazo
#8 publicado por Valle Guisado 19/nov/2009 00:29
Gracias por vuestro testimonio. Yo creo que no os conozco, hace muchos años que no vivo en la Colonia pero mi familia siguió de una manera muy especial todo lo que pasó ese día porque a una de mis hermanas le coincidió en la consulta cuando llegastéis con Carmen María. Así que me ha alegrado mucho leer este testimonio y saber que creéis en la Vida Eterna, que tenéis Fe.
Ánimo y rezamos por vosotros.
#9 publicado por Rauk Orejuela 1/nov/2011 01:22
Mucho animo , aunque carmen siempre estara en nuestro corazon siempre que rezo me acuerdo de ella y cojo un rosario pequeño rosa que tengo y se lo reso delante de una imagen de san isidro y la virgen del carmen besos y animos para la familia
#10 publicado por Carmen 3/nov/2011 14:44
Gracias a todos, por animarme durante todo este tiempo, gracias Raúl, me emociona leer tu comentario y a la vez me alegra saber que hay niños que siguen el ejemplo de Carmen María, rezar sin que nadie los obligue.
Que Dios te bendiga.