Testimonio familia Prieto-Hidalgo

por

Hace 11 años y 3 meses y 2 días, cogimos en brazos, mi mujer y yo, por primera vez a nuestra hija, todo un regalo de Dios, porque, después de 9 años de matrimonio, de muchas falsas alarmas y muchas decepciones, estábamos perdiendo la esperanza de poder tener en nuestros brazos, un hijo, como fruto de nuestro matrimonio.

Cuatro meses después de la dolorosa pérdida de la madre de mi mujer, y unos días antes de la cita que teníamos concertada, en la unidad de esterilidad del hospital Reina Sofía, para saber donde estaba el problema, nos sorprendió la noticia de su primera falta, que en un principio achacamos a otras circunstancias y que tras un segundo test, confirmamos lo que tan ansiadamente deseábamos, ¡estaba embarazada!, saltamos de alegría llenos de esperanza. Pero aún nos quedaba un largo camino por recorrer, que, aunque no hubo grandes problemas, si que tuvimos algún que otro susto.

Durante el embarazo, el ginecólogo, nos habló de la amniocentesis, ya que mi mujer contaba con 36 años, y de las posibilidades de que nuestro hijo tuviera el síndrome de down, también nos habló de que la prueba podría provocar que abortara, y de inmediato rechazamos esta opción, no nos podíamos jugar esta oportunidad a cara o cruz, y nuestro deseo y nuestras creencias estaban por encima de este tipo de problemas, tanto en este, como en futuros embarazos, el planteamiento habría sido el mismo.

Familia Prieto-Hidalgo

Familia Prieto-Hidalgo

Si desde un principio mi mujer y yo, hubiésemos estado usando algún método anticonceptivo, este embarazo habría pasado de largo y no nos habríamos enterado, porque después de nacer nuestra hija, hemos seguido deseando otro hijo más, y ya han pasado los 11 años 3 meses y 2 días que tiene nuestra hija, y seguimos esperando, pero ahora disfrutando de lo ya tenemos.

Actualmente y desde su nacimiento, nuestra hija cuenta con una salud envidiable, y todos los días agradecemos a Dios este gran regalo, por dejarnos sentir en nuestro ser la sensación de ser padres, de conocer el amor que se tiene a un hijo, por dejarnos sentir en nuestro propio ser las alegrías y preocupaciones, que solo un hijo te puede hacer sentir, cada embarazo es un autentico milagro, un cúmulo de circunstancias que, sin el toque divino, nunca tendría lugar, y por esta razon estamos contra el aborto y los métodos anticonceptivos, por que cada vida es individual e irrepetible, cada ser que nace a la vida es una prueba de que Dios existe.
Pedimos a Dios por aquellas familias que no han podido tener hijos, para que no pierdan la esperanza.

SI A LA VIDA, SIEMPRE CON CRISTO.

, , , , ,

  1. #1 publicado por José Carlos 27/oct/2009 17:27

    Bueno, muchachos, por si no lo sabíais hay por ahí alguno más que también le pide a Dios para que os dé otro hijo. Sabed que contáis con mis oraciones.
    Un abrazo.

(No será publicado)